FlotaMax le dice, con números reales, qué unidad le da plata y cuál se la está comiendo. Sin depender de lo que le cuenten.
"Yo creo que gano… pero no estoy seguro."
Al final del mes hay plata en la cuenta, sí. Pero si le preguntan cuánto le dejó el camión 7 — caucho, aceite, chofer, gasoil incluidos — usted no tiene el número. Nadie lo tiene. Y puede que ese camión lleve un año trabajando a pérdida sin que nadie se dé cuenta.
El mantenimiento se hace cuando el camión se para. Y ahí ya es tarde: lo que era un cambio de aceite de $60 se convirtió en un motor de $4.000.
Los choferes reportan lo que quieren. Kilómetros que no cuadran, tanques que se llenan de más, un "1" de más en el odómetro. Usted confía — porque no le queda otra. Pero confiar no es controlar.
La nómina es un rompecabezas de todos los viernes. Viajes, bonos, días, cálculos a mano. Se equivocan, reclaman, se pierde tiempo y a veces se pierde plata.
Y usted no tiene la foto completa. ¿Cuántas unidades ruedan hoy? ¿Cuáles están paradas y por qué? ¿Desde hace cuántos días? Para saberlo, tiene que llamar a tres personas — y cada una le cuenta una versión distinta.
Ese es el problema de fondo: la empresa depende de lo que la gente dice, no de lo que los números demuestran.
Confiar no es controlar.Los tres trabajando juntos, las 24 horas, sin sueldo, sin vacaciones y sin dejarse echar cuentos.
FlotaMax controla toda su flota desde un solo lugar: mantenimiento, combustible, kilómetros, choferes, nómina y — lo más importante — cuánto gana o pierde de verdad cada unidad.
No hace falta saber de computación. Si usted sabe usar WhatsApp, sabe usar FlotaMax. Sus choferes solo escanean un código con el teléfono — como el menú de un restaurante — y listo.
Y no lo hizo una empresa de tecnología que nunca ha pisado un taller. Nació dentro de una empresa de transporte venezolana de verdad, con los mismos dolores de cabeza que usted.
Ya sea que hoy lleve todo a ojo, o que ya tenga un GPS u otro software — mire lo que cada uno resuelve, y lo que le deja por fuera.
La columna del medio parece un avance… hasta que nota que todo lo que el software no hace, lo sigue haciendo usted.
El rastreo satelital resuelve una pregunta: ¿dónde está la unidad? Es útil — pero es UNA pregunta. No le dice si ese camión le dejó plata este mes, si el chofer reportó el kilometraje real, si el cambio de aceite se hizo o solo se cobró, ni cuánto le va a costar la liquidación del que se fue. El puntico en el mapa se mueve… y su plata también, sin que usted la vea.
La mayoría de los software resuelven un pedazo: unos la ubicación, otros el taller, otros la nómina. Usted termina pagando tres sistemas que no se hablan, cargando los mismos datos tres veces — y al final igual saca la cuenta que importa en un cuaderno. Y casi todos le piden comprar un aparato por cada unidad antes de arrancar.
FlotaMax nació distinto: adentro de una empresa de transporte venezolana de verdad, con choferes reales. Por eso es el único donde TODO vive junto: el viaje que reporta el chofer alimenta la nómina, el kilometraje dispara el mantenimiento, el combustible se cuadra en plata, y todo desemboca en el número que ningún otro le da: la utilidad real de su flota.
Usted nos pasa su lista de unidades y personal (aunque sea en Excel o papel). Cargamos todo, ponemos su logo y su nombre, e imprimimos un código QR para cada unidad. Usted no instala nada.
Cada camión lleva su QR pegado. El chofer lo escanea, dice quién es y reporta lo del día: kilometraje, revisión, viajes. Dos minutos. Sin claves enredadas ni apps complicadas.
El tablero le muestra su flota en vivo. Y cuando algo necesita su atención — un servicio que se vence, un dato que no cuadra — el sistema le avisa por WhatsApp. Los problemas lo buscan a usted, a tiempo.
El número real: lo cobrado menos TODOS los gastos. Decida con datos cuál unidad renovar, cuál contrato conviene, dónde se le va la plata.
Plan de servicio por km, tiempo u horas de uso. El sistema avisa antes del vencimiento. Un aceite a tiempo cuesta poquito; un motor fundido, la utilidad de meses.
Todo lo hecho a cada vehículo, con fecha, kilometraje, costo y proveedor. El conocimiento queda en la empresa, no en la memoria de nadie.
Manda la unidad al taller con una orden impresa y clara. Al terminar, se cierra y queda en la hoja de vida con su costo real. Nada de "creo que eso ya se hizo".
Un kilometraje imposible, el sistema lo frena. Un mantenimiento repetido, pide explicación. Un costo muy por encima de lo histórico, lo marca. Los números se cuidan solos.
Por viaje, por kilómetro o sueldo fijo. Incluye la nómina de ley: prestaciones, vacaciones, utilidades, liquidaciones y recibos. En minutos y sin errores.
Escanean el QR de su unidad y listo. Hasta la asistencia con foto y ubicación: quién llegó, a qué hora y dónde. Sin comprar aparatos ni capacitaciones eternas.
La foto completa de su empresa en una pantalla. Y con un botón, un informe de una hoja — flota, números, próximos servicios — para una reunión o su socio.
viajes, fletes, clientes, choferes por viaje o fijos.
entregas diarias, rutas, varios puntos por día.
aquí nació el sistema: planillas, contratos y cobranza incluidos.
supermercados, mayoristas, fábricas que reparten con sus camiones.
cisternas, chutos, montacargas, plantas eléctricas: si hay que hacerle mantenimiento, lo controla.
Da igual. Mientras más unidades, más plata se le escapa hoy sin control — y más rápido se paga el sistema.
La implementación incluye el montaje completo: carga de sus unidades y personal, sistema con su logo, códigos QR de cada unidad y capacitación de su equipo. Soporte técnico incluido en la mensualidad.
Cubicación, alertas inteligentes y análisis de consumo para cazar el faltante que "es normal". Va en todos los planes, sin costo aparte.
Precios en dólares de referencia, pagaderos en bolívares a tasa BCV, por Zelle o en USDT. Plan anual: paga 10 meses, 2 gratis. Sus datos son suyos: cada cliente tiene su base de datos aparte.
"Yo pensaba que ganaba con todos mis camiones. El sistema me mostró que uno me estaba costando plata desde hacía meses. Solo con esa decisión ya pagué el año completo."
— Dueño de flota de distribución"Antes el mantenimiento era 'cuando se dañe, vemos'. Ahora el sistema me avisa antes. Este año no se me ha quedado ni una unidad accidentada en la vía por falta de servicio."
— Gerente de flota"Lo que más me sorprendió fue lo fácil: mis choferes escanean el código y ya. Gente que no sabe nada de computadoras lo agarró en un día."
— Jefe de operacionesCada mes sin control es plata que se va calladita: el kilómetro inflado, el tanque que no cuadra, el motor que se dañó porque nadie avisó. Nada de eso hace ruido — hasta que hace mucho ruido. Escríbanos y le mostramos FlotaMax en vivo sobre una flota como la suya.